Supervamp destaca por ser una obra sumamente ágil, desternillante y con un ritmo cinematográfico. El mayor acierto de Olney Goin es utilizar su trasfondo como psicólogo para revestir una aventura de monstruos con un potente mensaje de autoaceptación, amistad y valoración de las diferencias individuales. El autor huye de los tonos solemnes o excesivamente oscuros y prefiere un estilo humor…